7 hábitos de los Meseros altamente efectivos.

 Los 7 hábitos de los Meseros altamente efectivos.

Todo el mundo sabe lo que es ir a un restaurante y tener una mala experiencia. Tener que esperar hasta veinte minutos antes de pedir tu orden de bebidas, tener que pedir dos veces un vaso de agua, que la cuenta este alterada y encima de todo no tuviste un trato amable. Mientras encontramos al culpable de la mala organización, falta de personal o de plano un pésimo restaurante; la responsabilidad recae sobre el mesero. ¿Pero qué puede hacer un mesero para proporcionar una gran experiencia para los clientes de nuestro restaurante?

Aquí te compartimos siete consejos sobre cómo ser un mesero eficaz y poder disminuir los errores durante el servicio :

 1.- Conocer el Menú.
Cuando un cliente te hace una pregunta, quiere una respuesta concisa e instantánea. Para ello, tienes que hacer la tarea de estudiar a fondo el menú del restaurante. A medida que se pueda el mesero tiene la tarea de probar y conocer el modo de preparación de los platillos del menú. Siempre sé capaz de proporcionar la información de los platillos cuando te lo pidan. Los clientes esperan que sepas más sobre el menú de lo que ellos lo saben.

2.-Aprender los tiempos de preparación.
No puedes controlar los tiempos de una comida, después de todo, si la cocina no ha terminado de hacer el platillo, no lo puedes servir. Sin embargo, puedes asegurarte de que los clientes reciban sus bebidas en el momento oportuno y que no reciban sus platos fuertes justo encima de sus aperitivos. Resiste levantar los platillos antes de que todos hayan terminado, muchos clientes se sienten apresurados cuando esto sucede. El cliente no debe estar al tanto de cómo estableces el ritmo del servicio, y si lo haces correctamente, se irán contentos y relajados al final de la comida. Sobre todo mantén una fuerte comunicación con el área de cocina para coordinar los pedidos.

3.-Sé atento, pero no entrometido
Un mesero debe saber cómo encontrar el equilibrio adecuado al atender una mesa. Los clientes se sienten incómodos cuando tienen que perseguir a un mesero por cualquier motivo, y se sienten igual de incómodos cuando los meseros persistentes merodean alrededor de la mesa. Usa tus ojos y oídos para notar cuando un cliente necesita algo, pero por otro lado deja que tus clientes tengan su espacio.

4.-Sé perceptivo.
Si vas a ser un buen mesero, debes tener un don para leer a los clientes. Algunos clientes apreciarán algunas bromas y un poco de charla; otros querrán que seas invisible. Algunos querrán que actúes con rapidez; otros preferirán no sentirse apresurados. Busca el lenguaje corporal de los clientes y escucha las señales verbales para atender a los clientes a su ritmo y estilo preferido.

5.-Sé adaptable.
Además de ser capaz de adaptarse a las diferentes personalidades de tus clientes, tendrás que adaptarte a las situaciones que se presenten. Aunque un mesero no puede controlar todo lo que sucede en el restaurante, un mesero inteligente sabe que el pensar rápido puede arreglar pequeños imprevistos. ¿La cocina olvidó servir las aceitunas en la ensalada de un cliente? Ofrécele una bebida o un aperitivo gratis mientras el cliente espera la sustitución (previa autorización o políticas del restaurante). Esto asegurará que el cliente siga estando feliz cuando llegue el momento de pagar la cuenta.

6.-Mantén la calma.
A veces la cocina comete errores. Cuando esto sucede, un mesero exitoso debe ser capaz de mantener la calma en todo momento. La clave es no permitir que el problema afecte al servicio de toda una sección. No puedes ganar siempre, pero cuando las cosas van mal, es esencial no dejar crecer el problema y apoyarte con tu superior cuando creas conveniente.

7.-Sé cortés.
Parece obvio, ¿no? Pero ¿qué pasa si un cliente ya está molesto cuando te acercas a la mesa por primera vez? El remedio más rápido es usar algunas palabras amistosas. Por ejemplo, en una noche mucho tráfico es probable que los clientes lleguen a su mesa con mucha hambre, sin paciencia y buscando de una servicio rápido.

Acércate a la mesa con una sonrisa y reconoce su problema con un simple “lo siento por la espera” y pasar a hacer la orden de las bebidas y la comida.

Sobre todo, los clientes quieren sentir que realmente te preocupas por su experiencia al cenar. Mantén la hospitalidad en tus acciones y ten como meta principal el crear una experiencia excepcional para cada cliente.

Recuerda un mesero altamente efectivo es un mesero que trabaja en equipo con sus compañeros.